Los ecos del horror en el Sur de Líbano

| 20.10.06


Aunque hace dos meses que terminó la guerra entre Israel y Hezbolá, el sur de Líbano aún presenta un aspecto desolador. Hay pueblo enteros, como Bint Yebeil o Marjayoun, que no son más que una sucesión de ruinas, casas desmoronadas, aceras destruidas y coches quemados. En sus calles continúan latentes los ecos del horror de quienes perecieron bajo las bombas.
En los últimos años el número de civiles muertos en los enfrentamientos armados ha crecido exponencialmente. “Antes el 80% de las víctimas de los enfrentamientos eran militares y el 20% civiles. Hoy, el 80% de los muertos y heridos en los conflictos son no combatientes”, afirma el filósofo y arquitecto francés Paul Virilio.
La reciente contienda bélica en Líbano parece ser la cúspide de esta nueva forma de hacer la guerra en el siglo XXI, que no muestra respeto alguno por el bienestar y la seguridad de los inocentes, que ignora la Cuarta Convención de Ginebra, en lo que significa un verdadero retroceso moral y ético para la humanidad.

0 comentarios: