Reserva Federal S.A.

| 21.10.07

EE.UU. es probablemente el único país del mundo cuyo banco central es privado y no es posible comprender la crisis financiera actual y el aumento del abismo que separa a los ricos de los pobres sin tomarlo en cuenta. Un consorcio de 12 grandes bancos estadounidenses constituye el sistema de la Reserva Federal (FED, por sus siglas en inglés), imprimen dólares y su cliente principal es el gobierno. Se caracteriza por manipular el sistema monetario y la crisis financiera más reciente, motivada por el pésimo manejo del crédito en el marco de un déficit presupuestario brutal, tuvo repercusiones mundiales. La FED ha emitido una cantidad de billetes que supera ampliamente las reservas de oro del país, nada pequeñas gracias a sus imposiciones de posguerra a las exportaciones a una Europa exhausta. En 1971, Richard Nixon canceló la relación oro/dólar y desde entonces el billete no está cubierto por el metal amarillo ni garantizado por el Estado.

El funcionamiento de la FED parece fábula de una mente afiebrada: presta al gobierno los dólares que imprime a bajo costo contra obligaciones en títulos y los bancos perciben los intereses anuales que éstos devengan. No está mal, tratándose de papeles de color llamados dólares. La Justicia estadounidense ha rechazado sistemáticamente las acciones civiles destinadas a anular la ley que creó la FED en 1913. John F. Kennedy intentó modificarla con un decreto presidencial, la orden ejecutiva 11110. Poco después fue asesinado. Curiosamente, el primer acto de gobierno de su sucesor, Lyndon Johnson, fue anular la orden en el avión que lo trasladaba a Washington desde Dallas, el lugar del magnicidio. Simple casualidad, desde luego.

Los bancos privados de la FED procuran por todos los medios mantener el ingente ingreso que el sistema les proporciona y los Estados que, como Irán, desean basar en el euro sus intercambios comerciales internacionales son rápidamente tachados de terroristas. Los bancos centrales del mundo se ven obligados a tener reservas monetarias en dólares y los países exportan sus productos a EE.UU. contra papeles sin resguardo en oro que sólo cuestan el proceso de imprimirlos. El dólar es otro instrumento de dominación de EE.UU. Parafraseando un antiguo proverbio chino, cuando el dólar habla, la verdad calla.

| fuente: Un club de millonarios, Juan Gelman, Página/12.

0 comentarios: