Totalitarismo "liberal" y degeneración del individualismo

| 5.4.09

A finales del siglo XX hemos asistido a una desnaturalización o degeneración del individualismo. Ha dejado de ser una doctrina que sirva para defenderse de los totalitarismos o las dictaduras, una doctrina que postulaba que la persona tiene una serie de derechos que deben defenderse de la razón de estado. El individualismo, retomando la teoría sofista, defendía que no puede imponerse nada al hombre, sino el hombre; ni siquiera la tradición o las doctrinas de la verdad. El individualismo justificaba así la defensa de los intereses del hombre, pero ese individualismo (el de Durkheim) ha degenerado en lo que yo llamaría un yoismo, la idea de que cada cual debe tener un yo, un "yo mismo", una personalidad propia increíble, magnífica. Algo imposible en muchas circunstancias sociales. Esa idea se acompaña de un alejamiento de la acción colectiva, que ya no interesa, el yo ha dejado de interesarse por eso.

A todo ello podemos sumar uno de los núcleos ideológicos de nuestro tiempo: la idea de desconfiar de las influencias. Sin embargo, no puede haber acción colectiva sin que haya influencias... Tomemos por ejemplo a quien no quiere escuchar a sus profesores para no ser influenciado. Ese rechazo de la influencia resulta inhibidor para la acción colectiva.

| fuente: entrevistaJean León Beauvois, psicólogo experimental marxista.

1 comentarios:

Bayo dijo...

Hola:

Tengo varios comentarios que hacer.

Primero:

¡Qué bellas y grandes palabras para tan terrorífico escenario!

Segundo:

Este totalitarismo es, según yo, el camino opuesto hacia la felicidad. Porque la verdadera felicidad sólo puede ser alcanzada por personas libres. Y una persona sólo será libre cuando sus actos en la vida persigan el bien común antes del personal.

Tercero:

Si todo sigue igual, quizás, en el siglo XXX no existirán seres humanos en el planeta (por haberse extinguido o por haberse tenido que ir a otro planeta).

Saludos.

Bayo